DATOS ESTADÍSTICOS

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Introducción.

El instituto de la Mujer, con motivo de su 25 aniversario, ha publicado un estudio en el que se hace un recorrido por la historia de las mujeres españolas a partir de los datos estadísticos en eduación, demografía, empleo, salud, etc.
Entre las principales conclusiones del estudio se observa que en estos años, España ha mejorado significativamente su situación de igualdad entre mujeres y hombres con respecto a Europa, situándose en la 5ª posición en cuanto a participación y presencia femenina en política.
Se consta que frente a la tasa de ocupación masculina, se ha mantenido prácticamente constante en estos últimos 25 años, la tasa de ocupación femenina ha pasado del 22,7% al 44,1% aunque la presencia femenina continua siendo deficitaria en la dirección de empresas y puestos de responsabilidad.

Empleo.

Uno de los principales cambios en estos años es la masiva incorporación de mujeres al mercado de trabajo. De los 4 millones de mujeres que formaban parte de la población activa, en 1982, se ha pasado a más de 9 millones y medio en la actualidad.

En cuanto a la ocupación, se ha pasado de algo más de 3 millones de mujeres a cerca de 8 millones y medio. En estos 25 años la tasa de ocupación masculina se ha mantenido prácticamente constante, mientras que la femenina ha aumentado del 22,7% al 44,1%.
Con respecto a la tasa de ocupación en Europa, España se sitúa actualmente apenas dos puntos por debajo de la media europea. Esta convergencia se ha producido fundamentalmente en los últimos años, en 1999 la diferencia era de 12,5 puntos.

Sin embargo, el paro femenino sigue siendo más elevado que el masculino, ya que las mujeres paradas suponen cerca del 54,4% del total de personas en situación de desempleo. A principios de los años 90, el diferencial entre la tasa de desempleo masculina y femenina era casi de 13 puntos, de forma que la tasa femenina duplicaba a la masculina.
En cuanto a la brecha salarial, la Encuesta de Estructura Salarial muestra que la diferencia salarial media ( concepto más amplio que el de “discriminación salarial”) entre hombres y mujeres era, en 2006, del 26,3%, así como una clara tendencia a la disminución: en 1995 ( con una metodología distinta) era del 32,8%, en 2002, del 28,9% y en 2005 el 27,5%.
Respecto a la actividad empresarial, el número de empresarias ha crecido un 37% en términos absolutos entre 2000 y 2009. El porcentaje de éstas entre el conjunto de trabajadores/as por cuenta propia supera el 31%. Un porcentaje que baja al 24,2%, cuando hablamos de empresarias con personal asalariado a su cargo.

Por último, en lo relativo al trabajo a tiempo parcial, se constata que las mujeres son clara mayoría, el 80,4%, cuando hablamos de jornada a tiempo parcial.

Si recurrimos a los motivos para optar a este tipo de jornada, se refleja la incidencia de la falta de corresponsabilidad familiar, ya que entre quienes aducen como causa el “ cuidado de niños o personas enfermas, incapacitadas o mayores”, casi el 100% son mujeres, mientras que el 96% de quienes alegan “otras obligaciones familiares o personales” son también mujeres.

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Corresponsabilidad familiar: maternidad y usos del tiempo.

La Ley Orgánica de Igualdad introdujo el permiso de paternidad, que permite a los padres, en exclusiva, disfrutar de un permiso de 13 días, ampliable a otros dos en los casos de parto múltiple.
Desde su aprobación, en marzo de 2007, hasta diciembre de ese año, el número de permisos de paternidad disfrutados se ha elevado a más de 173.000, mientras que para todo 2008, se estima que se alcanzará la cifra de 270.000. esto representa que alrededor del 80% de padres se están acogiendo a este permiso.
Este dato contrasta con los poco más de 5.000 padres que, antes de la aprobación de esta medida, disfrutaban de la parte del permiso de maternidad cedido por las madres.

Educación: más preparadas que los hombres.

Desde el curso 1982-83, la participación femenina en la universaslidad ha sido elevada, sin embargo, en la actualidad, esta participación es ya claramente mayoritaria. En el curso 2006-2007, el porcentaje de alumnas matriculadas superaba el 54%, lo que indica que las mujeres se encuentran globalmente más preparadas que los hombres. Este hecho, sin embargo, sigue sin tener una traducción en el acceso al mercado de trabajo y, aún menos, a puestos de verdadera responsabilidad.
En cuanto al profesorado, resaltar que uno de los indicadores que menos ha evolucionado es el de las catedráticas, que apenas suponen un 18% del total. En el curso 1982-83 ya superaba el 15%.

Participación política y toma de decisiones.

En el año 2007, el número de mujeres afiliadas a los principales partidos políticos era de un 34%, sin que se puedan constatar grandes grandes diferencias entre unos y otros. En 1984, era del 21,2%. En cuanto a los cargos ejecutivos en los partidos políticos, el porcentaje global de mujeres es algo inferior a ese nivel de afiliciación, ya que, en 2007, se situaba en el 32,6%.

En estos 25 años, la evolución de participación de las mujeres en el poder legislativo ha sido muy significativo. En el caso del Congreso, del 4,6%, en la legislatura 1982-86, se ha pasado al 36,3% en la actual, un valor que la sitúa cerca de ese 40% considerado como el mínimo exigible para una representación equilibrada. Respecto al Senado, la evolución ha resultado algo más moderada, pasando en ese mismo periodo del 4,3% al 28,2%.
En comparación con el resto de países de la Unión Europea, España ocupa un papel muy destacado, siendo el 5º país con mayor participación femenina y situándose casi 13 puntos porcentuales por encima de la media, que se establece en un 23,4.

En los parlamentos autonómicos, el crecimiento del número de parlamentarias ha sido bastante mayor que en el ámbito estatal. A nivel global, en 2008, el porcentaje ascendió al 41,6%, incrementándose en más de 6 puntos desde 2003. Este incremento ha sido espectacular, si tenemos en cuenta que, en 1983, las mujeres apenas representaban el 5,6% de los escaños autonómicos. Sin duda, parte importante de la explicación de este aumento hay que encontrarla en la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Igualdad.Respecto al poder ejecutivo, en 2004 se creó el primer gobierno paritario del Estado, con el mismo número de ministros que de ministras, mientras que, tras las últimas elecciones, la presencia de mujeres es, incluso, superior, alcanzando un 53%. En el conjunto de gobiernos autonómicos el porcentaje es algo inferior, situándose en torno al 40% y encontrándose grandes diferencias entre unas comunidades y otras. Mientras que en Andalucía las mujeres suponen un 57% y en Castilla-La Mancha representan el 50%, en Cantabria, apenas son el 22%, mientras que en Valencia o Cataluña alcanzan el 29% y en la Rioja suponen un 20%.

El efecto de la Ley de Igualdad se ha dejado notar también en los últimos datos sobre concejalas, tras las elecciones de 2007. Así, para el conjunto de ayuntamientos con más de 5.000 habitantes, el porcentaje de concejalas electas fue del 39,5%, casi el 40% establecido como mínimo, y más de 7 puntos por encima de la representación alcanzada en 2003. Sin embargo el porcentaje de mujeres al frente de una alcaldía es, tan sólo del 14,6%, evidentemente muy alejado del 39,5% obtenido en las concejalías, pero también del 34% de afiliadas a los partidos políticos e, incluso, del 32,6% de mujeres en las ejecutivas de los mismos. A pesar de ello, desde 1983, la evolución, también en este ámbito, ha sido notoria, dado que, entonces, las mujeres tan sólo representaban el 2%.

Por último, destacar que, en la actualidad, las mujeres constituyen el 32,1% de los altos cargos en la Administración Central del Estado, un porcentaje que duplica prácticamente el existente en 2001.

El ámbito judicial es uno de los más feminizados hoy día. Las mujeres representan más del 55% del alumnado de las Facultades de Derecho y el 65% de la Judicatura. El porcentaje se reduce, sin embargo, 3%, en la Magistratura y, en particular a un 7,4%, en la magistratura del Tribunal Supremo. En cuanto al sistema de acceso a la carrera judicial, las mujeres son mayoritarias, el 69%, cuando se trata de acceder a la misma por la vía del turno libre, pero cuando se trata de otros turnos, el acceso de las mujeres es claramente minoritario, el 25%.

En el Tribunal Constitucional las mujeres representan el 16,7%, mientras que en el Consejo de Estado su participación es del 6,9%, en el Consejo General del Poder Judicial, el 28,6%, en el Tribunal de Cuentas y en la Junta Electoral Central, el 7% y en el Consejo Económico y Social, el 14%.


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Ámbito económico.

Independientemente de la creciente participación de las mujeres en el ámbito económico, su presencia en los órganos de decisión y poder empresarial es casi marginal. Tomando como referencia las empresas incluidas en el IBEX 35, vemos que, en 2007, la presencia de mujeres en sus Consejos de Administración se ha duplicado, alcanzando el 6,4%, desde el 2,5% contabilizado en 2004.

Ámbito cultural.

Como referencia de la falta de representación de las mujeres en el ámbito cultural del país, a pesar de su cada vez mayor actividad creadora y profesional, recurrimos al porcentaje de académicas numerarias en el conjunto de Reales Academias Españolas: en 2008 son sólo el 6%. Respecto a los nombramientos de doctor/a honoris causa, en el año 2007, de 85 personas que recibieron este honor, sólo 5 eran mujeres, el 5,9%.